ஐ Mundo Koala ஐ

Thursday, April 24, 2008

Contexto

Grité y grité, pero nadie me escuchó (diálogo en 101 dálmatas)
Grité y grité, pero nadie me escuchó (poema de adolescente deprimido)
Grité y grité, pero nadie me escuchó (niña encerrada en el armario)
Grité y grité, pero nadie me escuchó (padre muere frente a su hija)
Grité y grité, pero nadie me escuchó (testimonio de violación)

Friday, April 18, 2008

La magia de la vida nueva


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Thursday, April 17, 2008

Ridícula

No me gustaban sus dientes desgastados por el café, el cigarro y el tiempo. Me molestaba su bello abundante y sus besos babosos, lascivos. Me molestaba su cuerpo abundoso y su alimentación excesiva. La ausencia constante en mis horas y las ganas de escondernos y olvidar realidades, edades y trabajos.
Pero yo estaba enamorada de su mirada, de esas profundidades castañas, dulces e intrigantes. La manera en que se clavaban en mi rostro cuando me quería, la mirada concentrada en mis pechos cuando me deseaba.
Me enamoraron los momentos tan espontáneos y planeados, huyendo de otras miradas, de las lenguas y las habladas.
Podía pasar la eternidad a su lado, si me lo hubiese pedido. Sentada o acostada, entre sábanas o desnuda, como tanto disfrutaba que me mirara. Podía pasar horas rodeada de sus cuentos y sus silencios, respetaba la manera en que me enseñó a respetar la ausencia de sonido, la innecesidad de palabras. Noches enteras, sólo rodeada de su atractiva aura, esa intelectual, creativa, esa que yo tanto deseaba fuera solo mía.
Y ahora, entre cada noche, me siento ridícula aún recordándolo, pero más ridícula me siento hablando de él pasado.

Wednesday, April 09, 2008

Maria Helena Gonzáles Valdez

Mary entró a la sala de urgencias, con un agujero en la panza. Así nomás, de golpe, sin hablar ni gritar, ni gemir, parecía como si no quisiese llamar la atención. Pero no era eso, al contrario, le urgía que la atendieran, a la pobre Mary se le escapaba la sangre a gotones que nadie notaba, y por dolor ni palabra podía decir.
Maria pues, en la entrada de la sala de emergencias, cruzó las puertas automáticas, arrastrando su pie derecho acalambrado, con ambas manos tapándose el agujero, una lágrima escurrida en la mejilla y por supuesto balbuceando con su adormilada boca por ayuda.
Maria Helena cayó rendida en un asiento, aun sosteniéndose el estómago. Había tanta gente en la clínica 16 que su delgadito cuerpo no se notaba entre las masas diarias de aquella sala. Una mujer embarazada ya sudaba y de tanto en tanto quería pujar, platicaba con Maria Helena, quien no podía abrir la boca, intentaba contarle su problema, pero la preñada ya sumergida en sus contracciones fue rescatada por una enfermera. Los músculos engarrotados de María le impidieron nuevamente pedir ayuda.
Maria Helena Gonzáles comenzaba a recordar su niñez, la dura -¿O feliz? – niñez que tuvo, todo era borroso, no sabía si eran recuerdos o creatividad de su mente agonizante. Se le vio en esa silla, sosteniéndose la pancita, con la mirada perdida, de ratos sonriendo, de ratos no. ¿Qué había en la mente de Marita Gonzáles?
Un joven se cruzó frente a ella, justo cuando era su turno, justo cuando se le acababa la sangre. Marita intentó detenerlo, estiró su brazo pero no alcanzó, estaba cada vez más tullida. La sala comenzaba a vaciarse, de uno en uno. Las enfermeras pedían datos, más nadie se acercó a la Gonzáles y ésta tampoco se pudo mover ya.
Maria Helena Gonzáles Valdez cerró los ojitos morenos. Se quedó dormida. Maria Helena Gonzáles Valdez falleció en la madrugada del 18 de octubre del 2007. Nadie supo cómo llegó ahí, cuánto tiempo estuvo ahí, siquiera su nombre. Los policías llegaron, gente comenzó a testificar lo poco que vio, las enfermeras rogaron por que no se les hiciera nada, los medios hablaron de la pobre muchachita llamándola “la niña de la 16”, mas nunca nadie supo cómo se hizo ese agujero en la panza que nunca dejó de sostener, ese agujero que terminó por secarla, ni por qué nunca habló, por qué no se movió. La sillita quedo manchada de sangre, y Maria entre sí y no, terminó por sonreír, tal vez si fue feliz su infancia.

Y esta es la aberración que el periódico Entretodos se atrevió a publicar con mi nombre en él. Desvastando la poca confianza que me tengo a mi misma y mis ganas de que se conosca el poco y sencillo trabajo que tengo, porque de entre todos los trabajos que mandé (inclyendo babosas y varios sobre el desierto) escogieeon el que menos me convencía, el que le dije -al editor -que dejara al último, mismo que me prometió sólo editar sintaxis y ortografía, nunca sin avisarme que cambiarían mi cuento por el de otro y que para colmo su "edición" -que considero más un remake - tiene más errores que el trabajo original.
Así pues juzguen ustedes lo que para mi era un medio para estudiantes -como yo- de practicar en el mundo de los medios, y como suele pasar cuando leo el periódico, me llevé una desepción y algo de depresión...


Maria Helena cayó rendida en un asiendo, aun sosteniéndose el estómago. Había tanta gente en la clínica 16 del IMSS que su delgadísimo cuerpo apenas si se notaba entre las masas diarias de aquella sala.

Una mujer embarazada sudaba y de tanto en tanto quería pujar; platicaba con Maria Helena, quien no podía abrir la boca, intentaba contarle su problema, pero la preñada estaba sumergida en sus contracciones fue rescatada por una enfermera. Los músculos engarrotados de María le impidieron nuevamente pedir ayuda.

María Helena González comenzaba a recordar su niñez, la dura -¿o feliz? Niñez que tuvo. Todo era borroso, no sabía si eran recuerdos o creatividad de su mente agonizante. Se le vio en esa silla, sosteniéndose la pancita con la mirada perdida, de ratos sonriendo, de ratos no. ¿Qué había en la mente de Marita González?

Un joven cruzó frente a ella, justo cuando era su turno, justo cuando se le acababa la sangre Marita intentó

detenerlo, estiró su brazo pero no Alcanzó, estaba cada vez más tullida. La sala comenzaba a vaciarse, de a poquito.

Las enfermeras pedían datos, nadie se acercó a la Gonzáles y ésta tampoco pudo moverse ya.

María Helena Gonzáles Valdez cerró sus ojitos morenos. Se quedó dormida. María Helena falleció en la madrugada del 18 de octubre del 2007. Nadie supo cómo llegó ahí, cuánto tiempo estuvo, ni siquiera su nombre.

Llegaron la policía, la gente comenzó a testificar lo poco que vio, las enfermeras rogaron porque no les hiciera nada, los medios de comunicación hablaron de la pobre muchachita llamándola “la niña de la 16”, pero nadie supo cómo se hizo ese agujero en la panza que nunca dejó de sostener, ese agujero que terminó por secarla; cómo tampoco por qué nunca habló, porqué no se movió.

La sillita quedó manchada de sangre, y María, entre sí y no, terminó por sonreír, tal vez sí había sido feliz su infancia.



Tristesa la que tengo ahorita, los errores de sintáxis, ortografía y el maravilloso párrafo mal puesto son tal cual.

Los dejo en mi tristeza enojada y se cuidan

Sunday, April 06, 2008

Dios y maldad

Todo el mundo parece inconforme con la voluntad de Dios. Gente llora ante las desgracias humanas y culpa a Jehová. Como el hombre que el año pasado fue a juicio intentando demandarlo por toda la maldad que había en el mundo.
Entonces un amigo – que mis respetos al joven – me manda uno de sus escritos, uno que afirmaba que Dios era maldad, o que la maldad era parte de Dios. Para mi pobre corazón, del cual su fe pende de un hilo, fue un golpe muy severo. Sin embargo la idea no dejó de rondar esta cabeza confundida por la falta de sueño. Y otro pensamiento acoso mi mente. Al convencerme a mi misma de que Dios no podía ser maldad o ser parte de ella figuré entonces porqué si Él es todopoderoso, no elimina a Satanás de la existencia, porqué si nos ama tanto permite que lo malo tome parte de nuestras vidas y refiriéndonos a los principios de los tiempos, porqué permitió que Adán y Eva comieran de la manzana y comenzara el sufrimiento humano.
Ayer por la noche, yo con mi insomnio –para variar –daba vueltas en la cama, y de la nada o por iluminación divina –creo más en la segunda –vino a mi esta respuesta.


Cuenta la historia religiosa que Dios creó a la Tierra, junto con ella creó todo un universo que funciona con una perfección sorprendente, calculada y todo con una razón de ser. Entonces Dios también decidió crear al hombre y regalarle su paraíso – pues era tanto su amor por esa criatura – y cuando el hombre se vio en la tierra solo, Dios le envió una compañera… eso cuenta la historia. Adán y Eva fueron los primeros humanos en pisar la tierra.
Estos dos humanos eran felices en su mundo, pero la desgracia vino a sus vidas con el primer pecador del mundo, que disfrazado de serpiente los atrapó en su juego. Eva comió del fruto prohibido –nunca dice “manzanas”, pero así nos lo enseñaron – tentada con las palabras “Y seréis como dioses”. Al final, los dos humanos fueron expulsados del paraíso donde vivían, sin trabajo, dolor y maldad.

Porqué Dios habría permitido en primera estancia que Satanás se revelara, que fuera a la tierra y que ofreciera la tentación. Porqué Dios habría permitido que Eva comiera del fruto, siendo Él todo poderoso se pudo haber ahorrado todas esas molestias…
Tal vez sí… Dios es maldad…. O tal vez no, Dios es tanto amor que nos regaló lo más preciado que tenemos todos los humanos: libertad.

Dios, en su infinita misericordia y perfección le regaló a la humanidad libre albedrío.
Si Jehová todopoderoso eliminara la maldad o a Satanás de nuestras vidas humanas, sería quitarnos esa libertad.
Como en “Un mundo feliz”, del maravilloso Huxley, todos eran felices y estaba conformes con sus modos de existencia. Pero no eran libres, ya que no conocían nada más, eran humanos condicionados desde el nacimiento y jamás de les dio a escoger.
Dios sí nos da a escoger, no nos condiciona desde el nacimiento y sí tenemos que ser “temerosos de dios” porque el es un “Dios celoso”, pero tu bien puedes existir sin rendirle tributo a Él – ahí depende como te va en la vida, sin su espíritu santo -.

Y ya siendo subjetivos, no creo que la maldad sea una extensión de Dios. Lo que si estoy comenzando a creer es que la maldad es parte del plan perfecto en el mundo. Simplemente para crearnos, en su infinito amor, como seres libres.
Dios quiere humanos, no títeres, bien que es todopoderoso y claro que puede eliminar a Satanás del mundo, manejar nuestras decisiones y evitar que hagamos guerras, pero entonces Dios sería un niño con juguetes y no el grandísimo padre que es nuestras vidas.

Y si no fuera poco, al ver que la humanidad no entendía reglas ni límites y Dios al comprender que no tendríamos salvación, nos envió a su hijo, una verdadera extensión de él, envuelta en sacrificio para nuestro bien, salvándonos de la paga del pecado que es la muerte, orando a nuestro favor diciendo “No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal”. Y quien sabe que sin Cristo en la historia, la fe se hubiera perdido con los siglos. Enviar a Jesús a la tierra fue como una renovación de votos, un nuevo llamado a la humanidad para regresar al buen camino… por nuestro propio voto.

No olvidemos frases como “sin dolor no te haces feliz” o qué de los mejores poetas que han pasado a través de la historia… muchos de los poemas se lograron con dolor.
Tal vez en un principio Dios impuso reglas y límites, intentando alejar al hombre del fruto. Pero esa acción no fue si no como un padre bondadoso que te cría y te enseña que es lo mejor, pero que jamás te ata a que sigas su palabra, Él la ofrece y de ti como hijo depende qué camino seguir. Y sí, hay castigos y consecuencias, Adán y Eva fueron expulsados de su paraíso, Eva aprendió del dolor en el parto y Adán a trabajar la tierra… pero fue su decisión al romper las reglas y hacer lo que quisieron como seres libres.

Dios no es maldad y no es una extensión de la maldad. Los humanos somos la carne y lo imperfecto, los que tomamos las decisiones y escogemos el bando equívoco. Dios sólo nos ofrece libertad de elegir pero jamás nos ofreció sufrimiento.

Así que antes de culpar a Dios de lo malo que pasa en el mundo, piensa todo lo que ha hecho el mundo para permitir que esa maldad entrara.
Mejor agradécele que eres un ser libre. Un humano y no un títere de la creación, que se equivoca puede corregir su error y acercarse a la bondad e infinito perdón de Dios, o que simplemente puede irse a la perdición si así gusta.

Wednesday, April 02, 2008

Arrancame la vida...


Esta tarde mi corazón me latió como adolescente frente a Justin Timberlake. Como siempre terminé mi emoción en gritos y uno que otro brinco. Tras llamar la atencion de el público de Galerias Laguna tuve que explicarle a mis acompañantes y a los más cercanos oyentes que mi exaltación se debía a tres posters que me cambiaron la existencia (hasta nuevo aviso).

El proximo estreno de la pelicula Arrancame la vida me ha dejado sin palabras. El libro de la mujer que me cambió la vida y me hizo enamorarme por completo de las letras, será llevado a mi segundo amor: el cine.

Debo admitir que la felicidad no me duro mucho, en primea porque el estreno no se ve próximo y a mi la curiosidad me mata. En segunda, Angeles no es la guionista y finalmente, yo quería ser la creadora de ese film... malditasea mi juventud.


Les dejo un cachito de mi infinita felicidad y el reportaje más serio y convincente que encontré. Maldita mercadotecnia, todos los demás hablaban solo de los actores y chismes y no de la verdadera genialidad de esta obra.


Ciudad de México.- 20 de octubre del 2007 .-
La escritora mexicana Angeles Mastretta dijo hoy que espera la versión cinematográfica de su novela "Arráncame la vida", que se rueda estos días en su país y que protagoniza su compatriota Ana Claudia Talancón, acerque al público a la lectura.
"El cine es una escritura que se ve y a la que la gente acude mucho más que a los libros, y este rodaje me fascina porque tal vez habrá mucha gente que vea la película y que no ha leído el libro, y posiblemente mucha de esa gente querrá leerlo".
Arráncame la vida" es "un iniciador de lectores", sostuvo la escritora, satisfecha por que un director como Roberto Sneider, que hace 12 años llevó a la pantalla grande la novela "Dos crímenes", de Jorge Ibargüengoitia (1928-1983), sea ahora quien convierta en película esa historia de amor.
A pesar de que por contrato quedó estipulado que ella no podría intervenir en la producción, explicó, se ha dado el lujo de hacer sugerencias, muy bien aceptadas por el equipo de producción, agregó.
"El cine es una escritura, quien filma un libro lo re-escribe, entonces yo lo escribí y él (Sneider) hará la película del libro que leyó", expresó....
...La historia inicia en el México de los años veinte del siglo XX, cuando Catalina conoce al general Andrés Asensio, candidato a gobernador del estado de Puebla, cuya capital ha sido acondicionada acorde al tiempo en que sucede la acción.
A las pocas semanas se casan, pero Catalina, mujer apasionada e imaginativa, descubre muy pronto que no puede aceptar el modo de vida que le impone su nuevo estado y no acepta vivir sin amor.
Entre los títulos de Mastretta destacan, además de "Arráncame la vida" (1988), "Mujeres de ojos grandes" (1990), y "Mal de amores" (Agencias)
(Yo ya lei esos libros y si los recomiendo, sobre todo los primeros dos. Para pensamienos el de la ciudad de los leones, sólo he leido esos cuatro de ella.)